


Dejar guardado el vehículo para las ‘vueltas cortas’, evitar parquearlo en zonas en donde se interrumpa el tráfico y realizar las gestiones bancarias en horarios nocturnos y sitios de fácil parqueo son medidas básicas del sentido común para no crear trancón.
El trancón no solo es nocivo para la salud mental: las innumerables filas indias que se arman por todas partes contribuyen con el aumento de la contaminación ambiental y auditiva, y por ello pueden llegar a afectar la salud física de quienes los padecen a diario.
Un estudio reciente demuestra como el control de la temperatura del habitáculo contribuye con la capacidad de conducir y recomienda manejarla bien para llegar ‘sano y cuerdo’ a la casa.
Mucho calor
La superficie del vehiculo expuesta al sol, los vidrios que hacen las veces de lupa, los cuerpos de los ocupantes, los motores encendidos de los carros que circulan lentamente a lado y lado y hasta el tono de la ropa son, algunos de los elementos que determinan el calor de la cabina durante los desplazamientos.
Por eso el aire acondicionado dejo de ser un accesorio de lujo en los vehículos nuevos y
paso a ser un sistema de seguridad activa.
«Es un sistema integrado que proporciona enfriamiento, calentamiento, descongelación, eliminación de neblina, filtrado de aire y control de humedad para la comodidad del pasajero. Actualmente, mas de 350 millones de vehículos lo utilizan».
Según estos expertos, investigaciones han demostrado que, a 30 grados centígrados, las fallas en la conducción crecen en un 20 por ciento y el tiempo de reacción aumenta en un 22 por ciento cuando se pasa de 21 a 27 grados.
Por eso la temperatura óptima del habitáculo se ubica entre los 19 y los 24 grados centígrados.
Durante la lluvia, la visibilidad disminuye con el empañamiento y el aire acondicionado es la mejor herramienta para contrarrestar la humedad que lo produce.
Los elementos externos
Otros dos factores ‘asfixiantes’ de los trancones son el humo emanado de los exhostos de los carros y el ruido que producen motores y los pitos.
Paralelo a ellos hasta las sirenas de las ambulancias ponen a prueba al mas paciente. Una medida sencilla, pero muy efectiva, para no inhalar monóxido de carbono ni oír el pito en el oído consiste en cerrar las ventanas y cuadrar el aire acondicionado a temperatura agradable. Eso si, teniendo en cuenta que el escape del propio vehiculo este en buenas condiciones y el humo no se cuele en el habitáculo.
Esta anomalía se hace evidente cuando se prende el auto por la mañana y se siente el olor del hidrocarburo dentro de la cabina. Paralelamente, es aconsejable usar el radio a volumen moderado (los cinco sentidos deben estar siempre sobre la vía).
Es importante crear conciencia de cuales vehículos circulan delante a los lados y detrás del propio, esto con el fin de circular de forma adecuada y sin tratar de maniobrar entre un carril y otro.
En cuanto al vehículo
Ÿ Apáguelo mientras el tráfico está quieto. Esta acción no aumenta el consumo de combustible, pero sí disminuye la contaminación.
- No se pegue al pito. No por hacer ruido, el tráfico anda más rápido.
- Si tiene una camioneta con ventana en la quinta puerta, manténgala cerrada. Si la deja entreabierta se le cuela el humo.
- Ubique los espejos de forma tal que pueda ver bien su entorno. Los choques simples aumenta al cambiar de carril.
- Libere el pedal del embrague tan pronto como sea posible, así evita cansancio y desgaste innecesario de la salinera del embrague.
- Si es de noche, apague luces y deje cocuyos, porque así libera carga del motor.
- Mantenga el auto sincronizado, el sistema de escape en orden y con gasolina suficiente.
- Nunca juegue al «primero yo, segundo yo, tercero yo»… Pase y deje pasar, así el tráfico fluye más y con menos peligro.
Use bien el aire acondicionado
1. Ubique el control del ventilador en la posición de velocidad deseada.
2. Ubique las rejillas de entrada de aire, de forma tal que éste ingrese y fluya por las superiores y por las inferiores.
3. El control de recirculación de aire debe estar en posición de no circulación.